Madrid, 13 de enero de 2026. En un escenario en constante rotación, un padre interpretado por Adama Diop y su hija, a la que da vida Alison Dechamps, aprenden a habitar en un futuro fracturado por las consecuencias de la crisis climática. Él permanece en la Tierra y ella vive en Marte. Su único recurso para sobreponerse a los 225 millones de kilómetros que los separan son las llamadas interplanetarias, un espacio donde la voz sustituye al cuerpo y la mirada es imposible.
Esa distancia, física, afectiva y política, es el núcleo de La Distance, la obra de Tiago Rodrigues que, tras su estreno en julio de 2025 en la 79ª edición del Festival d’Avignon, llega a Madrid del 15 al 18 de enero. Podrá verse en el Teatro María Guerrero del Centro Dramático Nacional, en cuatro únicas funciones en francés con sobretítulos en castellano. La Distance es una producción del Festival d’Avignon coproducido con el Centro Dramático Nacional junto a diversos teatros internacionales.
Para Tiago Rodrigues, La Distance aborda temas que requieren de una urgencia íntima y política. “Me interesa explorar la distancia que puede surgir entre un padre y una hija como asunto concreto, pero también como metáfora de un conflicto generacional que, en el contexto de la crisis climática actual, puede traducirse a un conflicto existencial”, explica el dramaturgo y director.
Para ello ha buscado proyectar una narrativa hacia un futuro relativamente distante, de aquí a cincuenta años. Tiago Rodrigues expresa que “necesito preguntar qué tan grande será la brecha generacional en un futuro que es distópico pero cada vez más realista; un tiempo de luchas por los recursos y catástrofes medioambientales. Quiero comprender si los jóvenes del presente y del futuro verán el mundo (o los mundos) de forma tan diferente a nosotros y a nuestros ancestros que les resulte difícil entendernos”.